De viaje por Colombia y Estados Unidos – 2008

Torben y Patricia. Salida de Dinamarca el 8 de octubre, regreso el 6 de noviembre. Año 2008

El miercoles 8 de octubre empezamos nuestra aventura por Colombia y Estados Unidos. Viajamos con Continental a Newark (cerca a New York), y de allí a Bogota. Llegamos a Newark sin contratiempos. Estaba planeado un tiempo de espera en Newark de 4 horas. Pero por pequeñas fallas en el avion, tuvimos que cambiar de avión y esperar ... y esperar. Llegamos a Bogotá con un retraso de casi 4 horas. Era casi la 1 de la mañana del 9 de octubre. En el aeropuerto estaban esperandonos Sandra y Julio Mario. Tambien el tio Alonso, Juan y Claudia. Ruben tambien habia ido, pero se cansó de esperar y se fué para la casa. Nosotros estabamos felices for el cálido recibimiento. Por fin en Colombia!!!

Un dia en Bogotá

Sandra y Julio Mario tenian que ir a trabajar al dia siguiente ( o mejor dicho, el mismo dia, unas horas mas tarde), después del trasnocho. Torben y yo nos fuimos a dar vueltas cerca a la calle 140, hacia Unicentro. Primera parada fue CARULLA, donde hicimos nuestra primera compra: una avena fria, que se tomó Torben tomando el sol en el parquecito de Belmira. Luego compramos un par de aguacates gigantescos en la calle. Después de un rato dijo Torben: Bueno, todo esta muy bonito por aqui, pero yo quiero ir al centro. Tomemos un bus!! UN BUS ? Bueno, porque no? Asi que nos fuimos en bus por la carrera septima hasta la calle 26. Alli compramos chontaduros! A propósito, durante nuestro viaje, Torben probó algunas de las delicias de la comida colombiana, y todo le gustó. Almorzamos en CASA VIEJA: empanaditas, lengua en salsa, ajiaco, jugo de lulo... Luego seguimos nuestro camino hacia el centro, hasta la carrera 7 con calle 15 ! Y luego bajamos por la calle 15. Torben estaba muy interesado por todo, y yo ... un poco asustada. La impresión que siempre tuvimos fue de gente muy amable y de seguridad en las calles. Claro que habia uno que otro policia por ahi. En la novena (Carrera 9 con calles 19-20) compramos un transformador electrico, y luego seguimos de regreso al norte, caminando hasta la Universidad Javeriana en la calle 41. Alli nos encontramos con Sandra y Julio Mario. Nos llevaron por varios sitios de la universidad, su lugar de trabajo, los laboratorios (nos encontramos con algunas ranas...), los nuevos edificios, el gimnasio, etc. La universidad esta muy bonita y grande, yo diria como tres veces mas grande de lo que yo me acordaba.

Viena... bien adentro de Boyaca

El viernes 10 de octubre salimos con Sandra y Julio hacia Boyacá. Un paseo inolvidable, gracias al buen gusto y todos los arreglos de hotel y sitios de interes de Sandra, y el buen manejo (del carro, por supuesto) de Julio Mario. Fuimos al Batan (o patán?), un hotel / Balneario en Iza, con aguas termales. Por el camino a Iza, pasamos por Sesquilé, Guatavita, Chocontá, el Puente de Boyacá. Al balneario llegamos en la noche. Hacia frio afuera, asi que no hubo mas remedio que meternos a la piscina. Y a la mañana siguiente, tambien madrugamos a la piscina. Después de un desayuno delicioso (Torben se comió una cazuela boyacense) y una caminata por ahí, salimos rumbo a Villa de Leiva, pasando por Tunja. Cuando llegamos a Tunja, buscamos un restaurante para almorzar. Estaba lloviendo mucho, pero Julio Mario encontró un buen parqueadero con restaurante al frente! En Villa de Leiva nos quedamos en el hotel Villa Lina, que por cierto casi no encontramos. Muy acogedor. Ibamos a ir hasta Ráquira y otros pueblos, pero Villa de Leiva estaba tan bonito, que de alli no nos movimos. Torben probó el carajillo y le gustó tanto, que quería tomarlo todo el tiempo. Creo que es café con aguardiente y canela. Seguro que Sandra sabe la receta!

Estando en Villa de Leiva, fuimos Torben y yo a la misa en la iglesia del Carmen. Y a la salida de la misa, a comer empanaditas con tintico. En la noche,fuimos al Jacussi del hotel. Que romantico, con velitas, vino, en el Jacussi, solos los CUATRO... Al otro dia por la mañana, antes de regresar a Bogotá, Sandra y Torben se arriesgaron a montar a caballo. Hay evidencias!!

Regresamos de nuevo a Bogotá el 13 de octubre, en la tarde. Enrique Guzman nos visitó. Creo que la ultima vez que habia visto a Enrique fue hace como 15 años. Gracias a Facebook, Sandra y Ceci, nos volvimos a encontrar.

Rumbo a Cali

El Martes 14 en la mañana, salimos rumbo a Cali. Nos quedamos a dormir en Pereira el primer dia. Sandra habia alquilado un carro con chofer, Celio. Fue muy acertado! Celio conocía bien los caminos, manejaba con cuidado y tenia una musica en el carro, que a Torben le gustó mucho. A propósito de musica, cada vez que Torben decía “esa canción me gusta”, era un VALLENATO. Asi que antes de salir de Colombia compramos un par de CDs de vallenatos... Escalona...

Camino a Pereira, paramos en algunos pueblos como Villeta, Honda y Mariquita. En Mariquita ibamos a almorzar en un restaurante que Sandra nos habia recomendado, pero estaba cerrado por restauración. Asi que probamos otro, estaba bien. Pasamos por Manizales y terminamos en Pereira. Celio nos dejó en el hotel Amvamar, que Sandra nos habia reservado. Muy agradable. Cuando llegamos al hotel, llamamos a Adolfo Barbudo, a quien no veía hace como 25 años (Enrique nos habia dado el teléfono). El llegó inmediatamente con su esposa Patricia, y nos fuimos los cuatro a comer. Patricia nos contó que era MICRO-biologa, pero a nosotros nos pareció de tamaño normal!! Como habia tanto de que conversar y la compañia estaba tan agradable, nos fuimos todos para el hotel. Eran casi las 12 de la noche, cuando nos trajeron tintico, cortesia del hotel. Adolfo me regaló una SIM CARD, asi que desde ese momento pude usar mi celular con numero de Colombia. Comcel, por supuesto... Aparentemente COMCEL tiene dominado el mercado y la percepción de la gente es que es mas avanzado que los otros (Movistar y TIGO /Millicom son los competidores).

Al otro dia salimos con Celio rumbo a Cali. Paramos en Salento, un hermoso pueblo entre Pereira y Armenia, y luego en el Parque del Café, donde nos quedamos un par de horas. Una imagen dice mas que mil palabras...

Cali, del 15 al 20 de octubre

Llegamos a Cali como a las 5 de la tarde, 1 hora antes de lo planeado, a la casa de la tia Margarita, donde nos quedamos. Que lindo sentir el amor, atencion y alegria de la tia, Luis Elder, Beatriz, Santi y Maria Camila.

Al dia siguiente, cuando estabamos desayunando, llegó mi papá. Que alegria verlo, sonriente y con bueno animo y buena salud. Mi tia le ofrecio un tintico, y como mi papa suele decir, dos deditos de tinto, no mas.

Fuimos a caminar por ahi con la tia Margarita y Luis Elder, le enviamos un paquete a Margarita, nuestra amiga en Dinamarca, que por el momento está en Bucaramanga, y luego entramos a un supermercado gigante, Surtifruver creo que se llama, sino preguntenle a Beatriz. Asi solo venden frutas y verduras. Torben y yo estabamos sorprendidos por tantos productos frescos. Torben empezó a tomar fotos. De pronto le tomó una foto a una señora comprando frutas. La señora, al darse cuenta que le habían tomado la foto, se volteó y... de pronto me dice: Patricia, HOOOLA! Era Eleonora. Quedamos de vernos mas tarde, tambien con Miriam, pero no se pudo. Será para el proximo viaje. Alli en el supermercado compramos varias frutas ”exoticas”, que Luis Elder con mucha dedicación, le ofrecía cada mañana a Torben: Chirimoya, zapote, lulo, curuba, guanabana...

Esa tarde fuimos con Beatriz, Santi y Camila, a Chipichape. Nos alegró mucho ver a Beatriz, siempre tan linda y tan optimista de que un dia, va a poder caminar. Que Dios la bendiga y escuche sus oraciones. Y los niños, que curiosos... Se hicieron muy amigos de Torben, desde que él les mostró su computador miniatura, el blanco que se ve por ahi en algunas fotos... con Camila. Chipichape esta mas grande, y muy bonito. Yo le contaba orgullosa a Torben que Chipichape habia sido un taller de trenes y que mi mama lo habia puesto hermoso cuando decidieron convertirlo en un centro comercial. Todo ese trabajo de “rejuvenecer” las paredes de todos los edificios aun se ve.

Conversando con Beatriz, le pregunté si conocía a una medica, de nombre Clemencia. Ella no se acordaba, pero cuando le dije de su esposo, tambien médico, dijo: “Pero si es el ginecologo de mi mamá”. Increible! Encontramos los telefonos del consultorio de Luis y al otro dia temprano llamamos y conseguimos el telefono de Clemencia. Por si acaso no sabes quien es Clemencia, en mi querida amiga del colegio.

Nos encontramos con mi papa en la mañana, y nos fuimos caminando con él hasta LA 14. Luego quedamos de ir a almorzar juntos. Torben y yo seguimos caminando por la Sexta, pasamos por donde quedaba Ericsson y tambien pasamos a confirmar el viaje a Cartagena. A las 12.00 nos encontramos con mi papa en el Hotel Don Jaime, que estaba igual a lo que yo me acordaba. Fuimos a almorzar a un restaurante que a el le gustaba, y donde habia ido antes con Sandra y Julio Mario. Al salir del restaurante, mi papa nos mostró donde quedaba la casa, donde papa y mama vivian cuando yo naci. Tambien cuando nacio Ceci y seguramente tambien Angela. Ya no me acuerdo de la direccion, pero hay una foto.

Ese mismo dia en la tarde nos encontramos con Clemencia. Esta igualita, los años no le pasan. Siempre sonriente y calida. Nos llevó a varios sitios en Cali. Lo mas espectacular fue que pudimos ver el colegio de la Sagrada Familia, en el Peñon. Si, alli donde estudiamos. Bueno, ya no es un colegio, pero para nosotras SIEMPRE seguirá siendo el colegio, donde quedaron los mas lindos recuerdos de la niñez. El antiguo colegio fue vendido a una entidad cultural, y lo estaban arreglando para una exhibición de pinturas. Estando frente al colegio, tocamos la puerta a ver si nos dejaban entrar. Nos miraban un poco inseguros, pero los convencimos. “Mire, solo un par de metros, un par de minutos, y ya está. Por favor. Mire, ella no vive aqui, dijo Clemencia. Mire, que aqui estudiamos.” Bueeeeeno, esta bien. Pero solo un par de minutos”, nos dijo el encargado de las reformas. Cuando estabamos adentro, nos preguntó el encargado que a quien conocíamos. Y cuando le mencioné a mi tia Sor Raquel, el sonrió de oreja a oreja. “Ella era mi monja favorita, porque siempre me guardaba el desayuno hasta las 10, cuando estabamos haciendo algun trabajo aqui en el colegio”. “Asi que usted era la sobrina?” ”Noooo, que sorpresa”. “Pero sigan, no quieren mirar un poco mas? Alla todavia está la capilla, le estamos restaurando el techo. Y alla en el otro patio está todavia el escudo pintado en la pared”. ”Y en el segundo piso está todavia la campana, al lado de la enfermería”.

Yo me volteé y le dije a Clemencia: “Te acuerdas de todas las pilatunas?”. Torben estaba muy interesado en saber un poco mas, pero hay secretos que hay que guardar...

Fuimos con Clemencia hasta su casa en Jamundí. Un diseño muy especial. El jardin, la escalera, el cuarto de lectura y musica, etc etc. La próxima vez nos quedamos una noche en casa de Clemencia. Bueno, ella nos invitó... Alli nos encontramos con Luis y Quique.

Al otro dia en la mañana, nos recogió Clemencia en la casa de la tia Margarita. Nos fuimos al centro de Cali, donde nos encontramos con Luis y Quique: La gobernación, la iglesia de San Francisco, la plaza de Caicedo, un cafecito por el camino... Luego fuimos a La Merced, al museo arqueológico. Muy interesante aprender / recordar sobre nuestras culturas indigenas del suroccidente colombiano. Lo recomiendo.

Despues fuimos al museo de la caña de azucar, cerca a la Hacienda El Paraiso. Muy interesante, tambien recomendado. Y por ultimo, un almuerzo tipico. Si quieren saber el sitio, hay que preguntarle a Clemencia y a Luis. Que linda atención de Clemen y familia.

Esa noche fuimos de fiesta. Beatriz nos invitó. Buena musica, unas empanaditas deliciosas, y la compañia, ni hablar. No hay nada como el calor familiar. Lastima el tiempo tan corto que compartimos. Habia tanto de que hablar...

El domingo habia misa en Chipichape. Parece que es una nueva iniciativa, la de dar misa en los centros comerciales. Tambien lo vimos en Unicentro, en Bogotá. Me imagino que los curas dijeron: Si la gente prefiere ir a los centros comerciales, pues llevemos la palabra de Dios alla. A mi me parece muy bien. La verdad, me conmovió mucho ver el fervor de la gente. Después de tanta incertidumbre, inseguridad, me pareció que la gente se siente mas unida y dispuesta a ayudarse mutuamente. Nos vimos con mi papá nuevamente, fuimos a su casa. Alli en la calle 44a, todavía está Hernando, el vigilante. Es como si el tiempo no hubiera pasado, todo como antes...

Fuimos con mi papa a Carrefour, que no existia cuando salí de Colombia. Queda al lado de Chipichape. Alli nos tomamos un cafecito y conversamos un poco. Era tambien el momento de la despedida. Nos dio mucha alegria ver a mi papa, pero tambien un poco de tristeza despedirnos. Dios quiera que nos volvamos a ver pronto.

Papá, tia Margarita, Luis Elder, Beatriz, Santiago, Maria Camila, Maritza, muchas gracias por esos dias (pocos, que le vamos a hacer) tan agradables, el cafecito de cada mañana, que Luis Elder madrugaba a preparar, las arepitas que con tanto amor hacia la tia Margarita, las visitas de papá, Beatriz, Maria Camila y Santi, el afecto con que recibieron a Torben, como miembro de la familia. La memoria no es buena, pero el amor permanece.



A la mañana siguiente, teniamos que estar a las 4 de la mañana en el aeropuerto. Que madrugada tan tenaz... pero bueno, eso es lo que uno tiene que sufrir cuando esta de vacaciones...

Del 20 al 25 de octubre en Cartagena

En Cartagena nos quedamos en el hotel Decameron. Era parte del paquete que incluia viaje en avion Cali – Cartagena – Bogotá, transporte al hotel y todas las comidas y bebidas. El hotel estaba en mantenimiento (pintura y algunos ajustes en la recepción, un poco ruidoso para nuestro gusto...), pero el servicio fue estupendo. Especialmente en los restaurantes. El hotel tiene dos restaurantes para el desayuno y el almuerzo, ambos son buffet. Muy bien organizado. Para la comida, se podia reservar en cuatro restaurantes diferentes, tres de ellos en el mismo hotel y uno en la ciudad amurallada, cerca a la iglesia de San Pedro Claver. Los tres restaurantes del hotel tenian sus especialidades: Comida italiana (al cual por supuesto no fuimos, pues a Torben no le gusta mucho la pasta), otro de carnes y el ultimo, espectacular, de mariscos. Este último, además, estaba en el ultimo piso (piso 23), con una vista hermosisima a toda la ciudad. La reserva de la cena habia que hacerla temprano, como a las 7 de la mañana, especialmente si uno queria el restaurante de mariscos. Asi que madrugabamos, haciamos la reserva de la cena y luego nos ibamos a caminar por 1 hora. Entonces desayunabamos, ibamos a la playa o a la piscina, y luego a almorzar. Despues casi siempre nos ibamos a la habitación, por aquello del aire acondicionado. Estaba demasiado caliente para el gusto de Torben (32 grados Celsius en el dia, 29 en la noche). En la noche, despues de comer, nos ibamos a caminar tambien. Fuimos al “Corralito de Piedra”, la torre del reloj, la plaza de los coches, la CALLE DEL TEJADILLO, la Universidad de Cartagena, el Laguito, Bocagrande, etc etc... Un dia temprano tomamos un bus hasta El Cabrero. Nos encontramos “por casualidad” con la casa museo donde vivió Rafael Nuñez. Era muy temprano, pero el vigilante nos dejó entrar a ver el museo. Tambien nos contó anécdotas de Rafael Nuñez mientras vimos la casa. Me llamó la atención el comedor, construido en la mitad del jardin. Cuando vayas a Cartagena, vas a entender por qué es tan interesante!

Un dia llamamos a tio Carlos y quedamos de ir a comer juntos. Nosotros lo estabamos esperando en la recepción del hotel y el habia dejado un mensaje de que no podia ir. Pero el mensaje lo habían dejado en la habitación. Asi que despues de esperarlo largo rato, decidimos ir a comer. Al dia siguiente en la tarde, estabamos en la recepción tratando de llamarlo nuevamente, cuando de pronto fue llegando el tio Carlos. Nos dió mucha alegria verlo. Hacia muchos años no lo veía, pero lo reconocí ahí mismo, es muy parecido a mi papá. Lo vimos bien, caminando un poco lento, pero de resto bien. Nos fuimos caminando con él hasta la ciudad amurallada, mientras él nos iba contando sus interesantes historias de Cartagena.

La noche antes de nuestro regreso a Bogotá, nos vimos con la tia Alicia y con Maria Eugenia y su sobrina Laura Margarita. Con ellas cenamos en un restaurante chino. Hablamos con Esther Maria, la mamá de Laura, por teléfono. Laura esta en segundo semestre de psicología en la Universidad San Buenaventura.

Regreso a Bogota... del 25 al 29 de octubre

Regresamos a Bogotá el 25 de octubre. Llegamos como a las 9 P.M. y Sandra y Julio Mario nos estaban esperando en el aeropuerto. De allí fuimos a donde Ruben. Con Ruben, Luz Elvira y las niñas, estaban el tio Alonso, Juan y Claudia, y Sebastian, el de Fernando. Habian preparado un buffet y Juan habia hecho una torta de cumpleaños. Asi que de sorpresa me celebraron el cumpleaños. Que lindo detalle!!!

El 26 fue dia de compras... Fuimos con Sandra y Julio Mario a Unicentro. Por supuesto, un “paseo” de todo el dia.

Lunes 27 de octubre: Un Lunes muy agitado !!! Torben encontró finalmente las gafas que tanto estaba buscando. Y ademas, le hicieron el examen de ojos. Por la calle 134, al frente del Exito. Vamos a ver si esta vez todo funciona bien. Torben habia estado buscando unas buenas gafas en España, Polonia y ahora en Colombia!! Después nos recogió el tio Alonso para ir a almorzar a su casa, con Lucero. Alli estaban tambien Juan y Claudia. Un almuerzo para recordar. Jugo de badea, primer plato aborrajado (el que quiera la receta, que le pregunte a Lucero), luego ajiaco con aguacate (tambien a Lucero, para la receta del Ajiaco...), y por ultimo dulce de tomate de arbol. Y para la digestion, lo que faltaba... un te... de hoja de coca. QUE NO ES LO MISMO QUE COCAINA. Es un te muy digestivo y medicinal. Ese mismo dia fuimos al apartamento de Luz Teresa, la amiga y compañera de trabajo de Sandra. Alli estaba su esposo, Juan Diego. Después de ver y admirar su apartamento, muy creativo y bonito, nos fuimos con Luz Teresa para la Candelaria. Fue realmente agradable, con sus calles angostas, sus casas bonitas, de colores cálidos, el hotel de la Opera (recomendado para un fin de semana romantico) y sus pequeños cafés. Y hablando de cafés, nos quedamos en uno, a saborear un delicioso café con tortas. No me acuerdo del nombre, pero si alguien quiere ir allá, que le pregunte a Luz Teresa !!!

Martes 28 de octubre. Un dia de lluvia, pero no importa... Nos encontramos con Ximena S en las oficinas de Ericsson, para almorzar. Mientras esperabamos, vimos pasar a Jaime M, Heber E y German G. Que gusto verlos aunque sea por pocos minutos. Muchos recuerdos de tiempos pasados tan agradables... Regresamos temprano al apartamento, pues teniamos que empacar. Al otro dia ya nos ibamos para Estados Unidos. Como Sandra y Julio Mario estaban trabajando, aprovechamos (que abuso de confianza...) y nos inventamos una “fiesta” de despedida. Vinieron compañeros de la universidad, a quien no veia hace muchos años: Alvaro Coy, Alfonso Casilimas, Maria Delfina Merlano, Enrique Guzman. Ellos, que viven todos en Bogota, tampoco se habian visto hace tiempo!!! Cuando llegaron Sandra y Julio Mario, se unieron a la fiesta. Alfonso nos contó que su hijo mayor está estudiando Biología y será el alumno de Sandra el próximo semestre! Sandra ya tomó nota y pronto tomará medidas...

Sobre Colombia:
La percepcion general para Torben ( y para mi, claro) es que en Colombia toda la gente es muy amable, la naturaleza preciosa, fantastico la variedad de climas y por supuesto las comidas.

En Estados Unidos, del 29 de octubre al 5 de noviembre

El 29 de octubre como a las 4 PM llegamos al aeropuerto de Newark. De alli tomamos un bus expreso (gratis) al hotel Wynham, donde alquilamos un carro en la oficina de Payless, para viajar hasta Boston. Como el viaje a Boston es un poco largo, decidimos quedarnos la primera noche en algun motel por el camino. Nos tomo mas de dos horas salir de New York, por el trafico y por la falta de señalizacion en las autopistas y carreteras. No es facil para un turista guiarse en New York, y especialmente sin GPS !!!

Nos quedamos a dormir en un motel entre Greenwich y Stamford. Casi que no conseguimos el motel, porque las indicaciones que nos daban no eran muy claras. Varios dias despues comprendimos que cuando en Estados Unidos dicen es muy cerca, puede tomar en promedio 30 minutos en el carro. Pero en Europa, muy cerca puede ser max 5 minutos !!!

Bueno, de todas formas "sobrevivimos" el viaje a Boston. En Boston nos quedamos en un motel a las afueras. Del motel habia un bus gratis a una estacion del tren / metro. Asi que usamos el transporte publico para pasear por Boston sin problemas. En el tren tienen un sistema nuevo. Uno necesita una tarjeta (como una tarjeta de credito) y tiene que hacer un "prepago" por cierto valor, el cual se va gastando a medida que uno va haciendo viajes.
Como es un sistema nuevo, un empleado nos ayudó con todo el proceso. Menos mal, porque estaba un poco complicado.

Nos gusto Boston, fuimos a MIT (Massachussets Institute of Technology), la universidad muy grande y bonita, y estuvimos caminando por ahi, entre otros, por la Commonwealth Avenue, con casas muy antiguas, elegantes y bonitas. Y por supuesto, fuimos a comer al barrio chino... comida vietnamita!

De Boston, regresamos a New York, pasando de nuevo por Stamford, donde nos quedamos esa noche. Al llegar a New York el sabado 1 de Noviembre, teniamos que ir a devolver el carro. Pero nos olvidamos de poner gasolina. La estacion de gasolina era cerca y la encontramos sin problema, pero nos tomo como 30 MINUTOS encontrar el camino de regreso al hotel !!!

De alli fuimos al aeropuerto de Newark, a tomar otro bus al aeropuerto de La Guardia, tambien en NY, para viajar  a Raleigh /Cary, North Carolina, para visitar a Jaime y familia, y a Diana y Mauricio. El viaje en bus (expreso) de aeropuerto a aeropuerto fue casi tan costoso como el tiquete de avión: 60 dolares!

En Cary con la familia

Cuando llegamos al aeropuerto de Raleigh, no encontrabamos a Jaime, quien nos habia prometido recogernos. De pronto, justo cuando estabamos llamando a Mary Cruz, apareció un hombre sonriente, hemoso, orgulloso de sus preciosas chiquillas, una en hombros y la otra corriendo hacia nosotros... que alegria tan grande de verlos, tanto tiempo...

En Cary estuvimos muy contentos con la familia. Los vimos a todos muy bien, y el tiempo estaba estupendo. Fuimos un dia a un parque muy bonito, con un lago, donde estuvimos remando con Isabella y Ericka. Otro dia fuimos tambien con Diana a otro parque, cerca a donde Diana trabaja. Realmente muy bonito todo en North Carolina y muy diferente a New York y Boston, donde hay mucho mas trafico y la gente en general, no es tan amable, tal vez porque siempre andan de afan.

Las niñas de Jaime y Mary Cruz estan muy lindas y despiertas. Ericka es muy juiciosa y calmada. El lunes 3 de noviembre la nombraron la "ESTRELLA DE LA SEMANA" en el colegio, por ser buena alumna y buena compañera. Isabella es muy activa y curiosa, y muy tierna. Se hizo muy amiga de Torben, quien le enseñó a atarse los zapatos. El ultimo dia en Cary, Isabella dijo que se queria ir con nosotros. Nos toco decirle que no, porque tambien queria que trajeramos su perrita !!

El ultimo dia de las estupendas vacaciones – con familia en New York

El Martes 4 de noviembre, dia de elecciones de presidente en USA, debiamos regresar a New York. Mauricio muy amablemente nos llevó al aeropuerto de Raleigh. Hablando de aeropuerto, el terminal 2, donde llegamos, es un terminal nuevo. Lo habian inaugurado hacia apenas una semana. Con razón nos pareció tan elegante y limpio !
Emilia y su esposo Tom nos recogieron en el aeropuerto de La Guardia. Casi no nos encuentran, si no fuera por la tecnología celular... Pasamos por la casa de ellos (en Scardale), donde conocimos dos de sus niños, Alicia y Roberto. A Loretta no la vimos, pues esta estudiando en Boston. Si hubieramos sabido antes, la hubieramos podido visitar en Boston ! Mas tarde nos encontramos con Juan Carlos, Elfi y Elisa Cecilia, en un restaurante Indio, en Manhattan, donde nos invitaron a comer. Por pura coincidencia, el restaurante que habia reservado Emilia, resultó ser de un amigo muy cercano de Juan Carlos. No pudimos ver a la tia Cecilia, tratamos de llamar, pero no la conseguimos.

Despues Torben y yo nos fuimos al hotel, para ver los resultados de las elecciones en Estados Unidos y prepararnos para viajar al siguiente dia de regreso a casa. A proposito de elecciones, todo el mundo en NY estaba muy contento con el triunfo de Obama!

Realmente fueron unas vacaciones estupendas, por el afecto de la familia y amigos, en Colombia la amabilidad de todo el mundo, los paisajes tan hermosos, la variedad de climas y la comida tan deliciosa.

De regreso a casa, sentimos un vacio muy grande!!! Estamos muy agradecidos con toda la familia y amigos, quienes nos brindaron mucho amor, atencion y cuidados. Esperamos que Dios se los retribuya con creces.

Donde y cuando será el próximo viaje? El próximo año, 2009, hay muchos aniversarios... 50...